quinta-feira, junho 15, 2006

LAS QUINCEAÑERAS

Llenas di vida, llenas di dengos, llenas di luz, llenas di hormônios hirviendo en sus bellos cuerpos, llenas di fantasias, van, vienen, suben, bajan, las bellas mininas di quince años, por las calles di Asunción y por las calles di Mariscal Pedro Juan Caballero y por las calles di Villa Rica y por los becos di Luquelândia.

Bellas mininas salvajes, las tetas siempre duríssimas, morenas, claras, rosadas, pura rebeldia, pura juventudi, pura magia de la vida, pura rebeldia di tetas duríssimas.

Algumas Quinceañeras son muy yaguaretês, tienen fuego en los lábios, tienen fuego en las tetas, tienen fuego en la concha.

Miles de fantasias hiervem en los ollos, en las tetas durísismas, en las hermosas conchas de essas dulces y salbajes Quinceañeras.

Quieren saber tudo, quierem aprender todo, quierem ler tudo, querem mamar todo, querem chupar inteiro, querem beber toda la leche, querem si embriagar di leche y miel salvaje.

Non se brinca com essas lolitas de las selvas paraguaias. Non se brinca com essas bugrinhas tetudas encantadoras di concha rosa-xoque. Brincar com ellas es como brincar com fuego. Usted puede si queimar feo.

Gustam di mostrar. Gustam di ser olhadas. Gustam di si exibir pra mim. Gustan di seren bistas como fêmea y como flor.

Ellas tienen fuego en la concha. Y pueden dar nó em tua verga, nó en tuo porongo, nó en tuo pau, nó en tuo cérebro. Y bocê puede ficar perdidamenti apasionado por la miel de la vagabundinha salvaje.

Asunción, Pozo Colorado, Concepción, Caacupê, Luquelândia, Yby-Yaú, Loreto, por todas las ciudades paraguayas onde passei, esas inesquecibles Quinceañeras fueron los bichos más hermosos, los monstruos mais bellos que encontrei.

Con ellas aprendi que viemos ao mundo para nos alegrar, nos marabillar, nos encantar com la miel di suos sexos, non para perder tempo com problemas idiotas.